viajes astrales

Los viajes o proyecciones astrales son experiencias extra-corporales en las que el cuerpo físico y el astral se separan.

Los entendidos en la materia afirman que las probabilidades de este tipo de proyección a nivel astral son mayores cuando la persona se encuentra enferma o bien ha vivido una experiencia muy cercana a la muerte.

Sin embargo, no es necesario estar al borde de la muerte para vivir esta experiencia, ya que algunas personas han transitado esta experiencia de forma totalmente espontánea y estando despiertas sin proponérselo.

Lo mejor es intentar hacer el viaje astral por la mañana cuando aún se está en un estado de somnolencia, pues es más fácil alcanzar un buen estado de relajación y una atmósfera apropiada de tranquilidad.

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De todas maneras, el viaje astral puede hacerse en cualquier momento del día o de la noche pero es esencial tener una cama o sofá para tumbarse y entrar en un estado máximo de relax corporal y cerebral, siendo conveniente que el entorno se encuentre con una luz tenue y asegurarse de que no se sufrirán interrupciones.

Técnica para experimentar un viaje astral

Una vez que se ha conseguido un espacio tranquilo para realizar el viaje astral es necesario tumbarse en una cama o sofá y cerrar los ojos, limpiando la mente de todo tipo de pensamientos que puedan causar una distracción.

Concentrarse en el propio cuerpo es fundamental para alcanzar el estado completo de relajación corporal y mental, algo que se consigue a través de contracción y relajación de los músculos de todo el cuerpo comenzando por el dedo gordo del pie y avanzando hacia la cabeza.

La respiración debe ser profunda pero sin generar tensión en el pecho hasta alcanzar un estado de hipnosis pero sin perder la consciencia por completo permaneciendo en una línea intermedia entre el “estado de vigilia” y el de “dormir”, algo que se consigue manteniendo los ojos cerrados y dejando que la mente se desplace a cualquier parte del propio cuerpo.

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Poco a poco se debe ir ampliando a todo el cuerpo esa centralidad de la mente hasta llegar a un estado en el que mover piernas, brazos y la cabeza pueda lograrse tan solo usando la mente.

Algunas personas afirman que sienten vibraciones cuando se preparan para abandonar el cuerpo físico, pero esto es solo debido al estado meditativo al que se ha llegado y no es peligroso.

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El viaje astral o experiencia extracorpórea estará completa cuando se tiene la sensación de que se está observando el propio cuerpo desde otro lugar de la habitación y que la consciencia en si mismo se encuentra separada del cuerpo.

Volver al cuerpo después del viaje astral

Tras haber logrado hacer un viaje astral es necesario volver al cuerpo físico a pesar de que el alma siempre permanece conectada gracias a una fuerza invisible conocida como “cordón de plata”.

Es necesario entonces entrar nuevamente al cuerpo y esto se consigue moviendo los dedos de manos y pies para que poco a poco se vuelva al estado de consciencia plena.

Algunas personas necesitan de un poco de práctica para conseguir llegar a un nivel que les permita hacer un viaje astral, pero después de un tiempo de intentarlo es posible que cualquiera logre experimentarlo.

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