marcar la diferencia¿Qué marca la diferencia entre una vida con sentido y una insustancial? ¿Qué marca la diferencia entre lo ordinario y lo excelente? ¿Entre lo banal y lo superficial? Simplemente tu actitud, y por supuesto tus hábitos.

Los hábitos son esos pilotos automáticos a los que les damos el poder de dirigir nuestras vidas ejecutando las mismas respuestas ante estímulos similares.

Y si siempre ejecutamos las mismas respuestas ¿Cómo vamos a obtener un cambio significativo?

¿No crees que ya es momento de hacer de tu vida algo excelente? Pues para ello sólo tienes que incorporar a ello los 8 hábitos, que según el gran motivador, conferenciante y escritor, Stephen Covey, te llevaran directamente a desarrollar tu máximo potencial, en cualquier área de tu vida.

  1. Sé proactivo

El primer hábito nos indica que debemos tomar ya las riendas de nuestra vida, dejarnos de excusas, adelantarnos a los acontecimientos y no esperar a que ellos vengan obligándonos a reaccionar en lugar de a crear. Nos invita a movernos dentro de nuestra área de influencia, es decir, a enfocar nuestra energía en lo que sí podemos cambiar y no perderla en situaciones bajo las que no tenemos ningún control.

  1. Comienza con un fin en la mente

Inspirado en la ley del mentalismo, todo lo creado ha sido primeramente creado en la mente de alguien. ¿Quién va a crear tu vida?

Este segundo hábito nos invita a crear desde ya, con todo lujo de detalles, en nuestra mente, cómo queremos que sea nuestra vida.

Nos habla de la visión, del propósito, de buscar en nuestro propio ser eso que de verdad deseamos para florecer, de ser el centro de nuestra propia vida y tomar las decisiones que nos acerquen a esa imagen de futuro que hemos proyectado.

  1. Primero lo primero

Administrar el tiempo es administrar nuestra vida, el tiempo perdido es tiempo no vivido y desperdiciarlo es la mayor cesión de poder que podemos imaginar.

Así, organizarnos, saber distinguir lo importante de lo urgente, reconocer nuestros ladrones de tiempo, es ganar vida, es dejar de suicidarnos lentamente.

  1. Ganar-Ganar

Hasta ahora nos hemos ocupado de los hábitos que hacían referencia a nosotros mismos, pero nuestra vida tiene además un componente social sin el cual nada tiene sentido. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos continuamente negociando con otros, y nuestro éxito interpersonal está en base a cómo establecemos esas negociaciones. ¿Cariño qué película vemos hoy en la tele?¿Mamá, puedo quedarme un rato más viendo la tele? ¿García, tendrá listos para mañana los informes que le solicito? ¡Miau, miau (entiéndase, dame un poco de eso que estás comiendo)!

Pues bien, el éxito social se construye si mantenemos fija la premisa “o ganamos los dos o no hay trato”

  1. Primero entender, luego ser entendido

EL quinto hábito tiene que ver con la empatía, pero también con la comunicación eficaz.

Ambas tienen en común la especial atención que le damos a la escucha activa, a escuchar y preguntar para tener muy claro qué es lo que otra persona nos está queriendo comunicar, a entender su mensaje, y también sus motivaciones.

Cuando hemos empatizado y, además, hablamos el mismo lenguaje, se establece una conexión donde el entendimiento pasa a ser mutuo.

  1. Sinergiza

La sinergia es el arte de crear un todo mucho mayor que la suma de las partes, significa que debemos aprender a trabajar y convivir en equipo, que nuestra evolución, la evolución y supervivencia del mundo en general, se apoya en procesos sinérgicos, creativos.

Sinergizar en el trabajo, en la pareja, en la relación con nuestros familiares, significa crear sistemas nuevos donde todos aportan su mejor visión, donde todos tienen algo qué decir, donde las ideas de otros llegan a donde las nuestras no imaginaron.

  1. Afilar el hacha

Y después de todo este recorrido, nos merecemos un descanso ¿o no?

Los leñadores experimentados saben que llega un momento en que es inútil seguir dando hachazos a los árboles, tanto su hacha como ellos mismos necesitan un parón. Así este hábito nos indica que debemos darnos el tiempo suficiente para reponernos y también que debemos reciclarnos, afilar nuestros talentos cuando estos no den más de sí, cuidar de nuestras herramientas.

  1. Encontrar nuestra propia voz e inspirar a los demás para que la encuentren

Mientras que los 7 hábitos anteriores compartían el libro más famoso de este escritor. Covey se reservaba un hábito para escribir todo un libro relacionado con él…

Encontrar nuestra propia voz… Alcanzar la grandeza.

La auténtica grandeza se alcanza cuando conseguimos ser nosotros mismos, cuando encontramos aquello que nos hace únicos, cuando nos hemos despojado de nuestras limitaciones y estamos listos para que se escuche nuestra voz única y divina ( y es que es en este libro donde se hace especial hincapié en nuestra inteligencia espiritual).

Como especialista en liderazgo, nos habla también del nuevo liderazgo, el de la excelencia, el papel del líder que una vez ha interiorizado los 8 hábitos, busca la voz propia de aquellos a los que lidera, sabiendo que sólo así alcanzarán la auténtica excelencia.

¿Qué? ¿ Estás listo para una vida de excelencia?

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