Fábula “Arreglar el mundo”, el cambio comienza en tí

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Es cierto que la gran mayoría, por no decir todos, queremos arreglar el mundo para que este sea mejor para todos; pero parece que queremos que se arregle sólo. No nos damos cuenta que los grandes cambios se logran empezando por los cambios pequeños…. Cambios en nosotros mismos y en nuestro entorno. La fábula (Cristian Urzúa Pérez) que vamos a compartir con vosotros es una gran enseñanza para que nos quitemos la venda de los ojos y reaccionemos.

Fábula “Arreglar el mundo”

Un científico, padre de familia, vivía preocupado por los problemas del mundo y estaba decido a encontrar una solución por mucho que le costase. Pasaba horas y horas en su laboratorio en busca de respuestas.

Un día, su hijo pequeño, invadió su laboratorio con el fin de ayudarlo a encontrar tan ansiada solución. El científico, nervioso por la interrupción, pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que le estaba siendo imposible sacarlo, pensó en algo que pudiese entretenerlo. De repente, encontró una revista, donde había un mapa del mundo, ¡justo lo que necesitaba!. Cogió unas tijeras y comenzó a recortar el retrato del mundo en varios pedazos, y junto con un rollo de cinta adhesiva, se lo entregó a su hijo diciendo:

“Hijo, como te gustan tanto los rompecabezas, te voy a dar el mundo roto para que lo arregles sin que nadie pueda ayudarte. ¡Este es tu reto!”

El hijo contento cogió el puzzle y se puso manos a la obra. El padre pensaba que nunca lo conseguiría, o por lo menos, le dejaría tranquilo por un tiempo. Pero, pasadas unas unas, escuchaba la voz del niño que gritaba contento: “Papá, papá, ya hice, conseguí terminarlo”.

El padre levantó la mirada pensando que lo que iba a ver sería un trabajo digno de un niño de su edad, ya que era imposible que hubiese montado el puzzle cuando su hijo nunca había visto el mundo antes.

Para su sorpresa, el mapa estaba perfectamente completado. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo había sido capaz? El padre por más que miraba el rompecabezas y sin poder creérselo, le preguntó:

“Hijo, tu no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste colocar todas las piezas en su sitio correcto?”

“Papá, es verdad que yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, observé que del otro lado la figura de un hombre. Así que, les  di la vuelta a los pedacitos, y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía cómo era. Entonces, cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y me di cuenta que había arreglado al mundo.”

Si quieres arreglar el mundo, empieza por arreglarte a ti y continua por arreglar lo que te rodea. El mundo es un cúmulo de los cada uno de nosotros aportamos,”yo aporto caos, tu aportas caos, luego, el mundo recibe doble caos”. Por otro lado,no abandones la idea pensando en que si los demás no lo hacen, es absurdo que yo lo haga, sólo con mis cambios no se va a transformar el mundo. No te equivoques, los grandes cambios comienzan por los pequeños, por los que están en tu mano.

“Cambiar no es tu enemigo, el miedo lo es!”Scott Dever

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