Todos tenemos deseos, a todos “nos gustaría que…”, pero es importante saber que como dijo Calderón, “los sueños, sueños son”.

Si de verdad queremos alcanzar algo, si de verdad queremos materializar un deseo dejaremos de darle el tratamiento de “sueño” y aunque suene menos bonito empezaremos a tratarlo como un objetivo.

Un objetivo es el fin último al que se dirige una acción u operación. Es el resultado o sumatoria de una serie de metas y procesos.

Es decir algo que nos pone en ACCIÓN para alcanzarlo.

El éxito o fracaso de su consecución estará determinado en gran medida por nuestra motivación, y en este post te damos las 7 llaves que la mantendrán siempre activa.

Pero antes debes tener en cuenta determinados factores para descubrir si hay alguna parte de tu inconsciente que al no desearlo verdaderamente va a impedir, mediante el autoboicot, que el sueño se transforme en un objetivo alcanzable.

Cuando te plantees objetivos en cualquier área de tu vida pregúntate:

  • ¿Estoy realmente motivado para cumplir este objetivo?
  • ¿Siento un impulso real e interno que me empuje hacia mi objetivo?
  • Si logro este objetivo, ¿estaré más cerca de convertirme en la persona que quiero ser?
  • ¿Estoy dispuesto a aceptar los cambios que se producirán en mi vida y en mis relaciones si consigo mi objetivo?
  1. Entusiasmo y Deseo

Si no quieres no puedes, así de simple…. La fuerza más poderosa de motivación es sin duda el deseo interno.

El deseo, el querer, es el inicio de toda motivación bien sea intrínseca (un deseo que nace de dentro) o extrínseca (un deseo de conseguir algo porque nos lo marcan desde fuera), mientras que el entusiasmo es el alimento con el que haremos posible conseguir nuestro objetivo a pesar de las adversidades.

Con autentico deseo y no perdiendo el entusiasmo es casi imposible no conseguir lo que nos propongamos.

  1. Valor para triunfar

Debemos preguntarnos a nosotros mismos si somos capaces de sostener ese cambio que queremos introducir en nuestra vida, quizá soñamos con lograr un ascenso pero en el fondo de nosotros mismos no nos vemos capaces luego de asumir las responsabilidades que conllevaría incluidos los cambios en nuestras relaciones sociales.

No debemos confundir sueños con objetivos y antes de aventurarnos a ir hacia algo debemos visualizar cómo afectará eso a toda nuestra vida y a la imagen que proyectamos en los demás.

El éxito es sólo para valientes!!!

  1. Autodirección

Tanto a la hora de elegir el objetivo como a la hora de llevarlo a cabo, el mejor maestro está siempre en nuestro interior, a pesar de que podamos seguir esquemas fijados que han demostrado ser útiles, el contenido de esos esquemas debemos rellenarlo nosotros mismos, en función de nuestras fortalezas y debilidades, de nuestros propios valores y creencias.

  1. Compromiso con la excelencia.

Ese entusiasmo del que hablábamos en el primer punto tiene que llevarnos a la impecabilidad de la excelencia.

Estar verdaderamente motivado implica que quieres hacer las cosas lo mejor posible porque pones todo de ti mismo en el empeño.

Cuando notamos que empezamos a flaquear, que vamos cumpliendo el plan de acción de forma desidiosa, de la forma más sencilla y rápida, debemos darnos cuenta de que algo anda mal en nuestra motivación.

Nuestras reservas de entusiasmo se están agotando así que es un buen momento para reconectarnos con el deseo original para rellenar el depósito.

  1. Disciplina y organización

Ser voluntariosos, entusiastas, valientes e impecables, sin duda alguna nos acerca muchísimo al éxito, pero debemos organizarnos, crear un plan de acción efectivo que nos haga trabajar en nuestro objetivo, utilizando los recursos más eficaces para evitar desgastes innecesarios y reducir el tiempo necesario para llegar a él.

  1. Equilibrio entre concentración y relajación.

Cuando estamos realmente motivados con un objetivo a menudo nos concentramos tanto en él (algo que a priori es necesario y beneficioso) que podemos olvidar que tan importante como la concentración es el descanso.

Necesitamos parar, relajarnos, descansar, renovar y oxigenar nuestras mentes para volver al ataque con energías renovadas, e incluso con nuevas perspectivas que nos ayuden a afinar el rumbo.

  1. Habilidad para sortear la adversidad.

Es evidente que en nuestro camino vamos a encontrar obstáculos, contratiempos, disonancias entre lo que habíamos imaginado y lo que nos vamos encontrado a medida que desarrollamos nuestro plan de acción.

De la misma manera que cuando conducimos un coche y nos encontramos con una calle cortada, con un atasco imprevisto o incluso con un fallo en nuestro propio vehículo, y nos centramos en la solución alternativa en lugar de lamentarnos y decidir que ya no vamos a donde nos dirigíamos.

Cuando algo no sale como teníamos previsto en nuestro viaje hacia nuestro objetivo debemos enfocarnos en buscar un nuevo camino, no en abandonar.

Con esta apertura mental podemos encontrarnos con que lo que a priori nos parecía un acontecimiento adverso nos lleva a encontrar una solución mejor que la que habíamos diseñado en un principio.

 

 

Nuestra Puntuación

3 COMENTARIOS

  1. Es verdad la motivación es lo que nos mueve hacia un logro, la realización de un deseo. Quiero comentarles lo que me pasa al respecto. Tengo un deseo y una fuerte motivación para querer lograrlo…. el problema que se me presenta es que no veo el camino adecuado para lograrlo. No se ver como hacer para lograrlo. Ganas no me falta, motivación tampoco, entonces me pregunto¿que pasa cuando aunque ponga lo más de mi ser no puedo alcanzarlo?

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