ConflictoHola de nuevo amig@s del camino, ¿cómo os va la vida? Deseo que muy bien… Hoy quisiera reflexionar con vosotros acerca de los conflictos que se generan dentro de una relación de pareja y que nos pueden crear tanta tristeza, aflicción, impotencia y amargura.

En esta primera parte hablaré de los problemas y en una segunda parte de las posibles soluciones…

Conflictos de pareja: ¿a qué son debidos?

Sin más dilación empezaré por comentaros que estamos asistiendo a un hecho insólito y cada vez más usual: matrimonios y parejas que ya no duran como antes.

Esto tiene una explicación sencilla: presiones sociales que antiguamente mantenían unidas a la pareja, el estigma social en caso de separación, la educación basada en el que dirán, la dependencia económica… han ido poco a poco desapareciendo.

Estas situaciones calamitosas de antaño se están desintegrando y ahora las premisas para que una relación funcione han cambiado.

Las parejas de éxito de nuestro tiempo serán aquellas con un buen dominio de la COMUNICACIÓN EMOCIONAL…

Sí amigos, habéis leído bien, una buena y eficaz comunicación emocional es clave para sostener la relación en condiciones óptimas y duraderas, amén del respeto, confianza y amor que en este caso se presupone y partimos de ahí.

En todo esto, amigos hay un hecho que viene de muy atrás, y que es imprescindible pararse a reflexionar para poder modificarlo: la educación emocional recibida en nuestros hogares cuando éramos niñ@s, transmitida por nuestros padres… su legado emocional, diferente en niños y niñas (esto está ya cambiando). (lease PSYCH-K ¡Transforma tus miedos y atrévete!, Cómo afecta a nuestras vidas nuestro árbol genealógico, Bioneuroemoción transgeneracional – por Ainhoa Calderero)

Desde nuestra más tierna infancia a las niñas se nos alienta más a expresar las emociones y al final acabamos siendo más prolijas y minuciosas en la COMUNICACIÓN NO VERBAL, dominando un espectro más amplio de las mismas.

Nos volvemos más empáticas, siendo capaces de captar con más habilidad los sentimientos de la otra persona, no solo por las palabras sino por su tono, cadencia, ritmo al decirlas, por su postura corporal, o por la expresión de su rostro… dominamos más las emociones, digamos lo sutil, que al final representa el 80% de la comunicación.

Los chicos, en cambio, son educados en que tienen que mostrarse fuertes, independientes, audaces y en que mostrar los sentimientos es ser vulnerable y débil, por tanto van creciendo y educándose con una menos comprensión de lo importante que es en una relación estable una buena y efectiva comunicación emocional, siendo más ingenuos en que todo va bien en su relación de pareja en el día a día.

¿Cómo afecta esto a la relación?

Al llegar a la edad adulta, uno de los conflictos en una relación de pareja que más puede desgastar y abocar en la separación, bajo mi humilde opinión, son las CRÍTICAS DESTRUCTIVAS a través del ataque personal y me explico…

En toda relación hay desacuerdos, problemas y conflictos… esto es inevitable, mas la clave es nuestra actitud de cómo abordarlos, y muchas veces por un exceso o abuso de confianza, y/o por falta de respeto y reconocimiento hacia la persona que amas (y esto puede ser inconsciente, o sea no adrede… por eso es importante traerlo a la luz) podemos pasarnos de la raya y soltar a bocajarro acusaciones injustas, sin tener en cuenta cómo se va a sentir esa persona con mi ataque personal, porque sí amigos, se convierte en un ataque personal para buscar ganar la razón.

conflictoEl ataque personal tiene un efecto devastador sobre el estado de ánimo de la otra persona y deja a quien la recibe avergonzado, disgustado, humillado, herido… teniéndose que protegerse y por tanto poniéndose, primero un escudo y segundo, o huye del conflicto generando a la larga indiferencia y así matando lentamente la relación o luchando a capa y espada produciendo ira, enfado, rabia, rencor…. y os podéis imaginar que en esta situación se dicen y hacen cosas dirigidas a destrozar y despellejar a tu contrincante, pues se ha convertido en tu enemigo, tal es la fuerza del ataque personal y de la crítica destructiva, amén del efecto tan perjudicial que el enfado y sus derivados tienen en uno mismo.

A la larga esto va minando la relación de pareja y puede producir lo que se llama un «desbordamiento emocional». La persona atacada poco a poco va olvidando todo lo positivo de la otra persona por el daño sufrido en sus carnes y corre el riesgo de posicionarse en el papel de víctima… a partir de ahí todo va de mal en peor, pues la víctima necesitará sentirse en ese papel y empezará a acechar y fiscalizar constantemente todo lo que la otra persona hace o dice para así seguir confirmando su posición como víctima, desencadenando los llamados raptos o SECUESTROS EMOCIONALES en los que dejas de ser tú mismo y solo buscas los fallos en la otra persona.

Así mismo, la persona fiscalizada se acaba sintiendo agobiado por el otro y se mantiene constantemente en guardia para responder a cualquier signo de injusticia emocional, volviéndose más susceptible y saltando ante pequeñas provocaciones.

Es una guerra de guerrillas, la pescadilla que se muerda la cola… la pareja se mete en una espiral de agresividad descontrolada que si no se pone freno a tiempo, haciéndose consciente, desembocará en una ruptura de pareja.

conflictoDramáticas son las consecuencias de la falta de competencia emocional… mas estamos a tiempo y en la segunda parte daré unas pinceladas de como revertir estos nocivos y funestos efectos en la relación con la persona que amamos y a la cual podemos hacer tanto daño, y a nosotros mismos, ya de paso, siendo ignorantes de lo que está en juego y de lo que podemos perder si no espabilamos.

Artículos relacionados: Actualidad

«Cuando atrasamos la cosecha, los frutos se pudren, pero cuando atrasamos los problemas, no paran de crecer.» Paulo Coelho

raquelblanco

Información sobre Raquel aquí: Raquel Blanco Coca

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.