Los cuencos tibetanos, también llamadas campanas tibetanas, se emplean desde hace unas décadas en la medicina alternativa con el objetivo de reducir el estrés, equilibrar los centros vitales del organismo-chakras-, incrementar la energía corporal, combatir ciertas enfermedades, y lograr el tan ansiado bienestar físico, mental y espiritual.

cuencos tibetanos

Terapia de cuencos tibetanos

Antes de explicar la terapia con cuencos tibetanos, es necesario comentar que se tratan de objetos sagrados, y como tal, necesitan de un cuidado y cariño especial.

Los cuencos son el vehículo o los canales de la energía, de la enseñanza o de la experiencia y nos sirve para conectar con todo ello.

Ahora sí, la terapia con cuencos, es un masaje realizado con estos instrumentos metálicos, y que al igual que hacían los antiguos monjes, el terapeuta golpea o frota con una baqueta los cuencos mediante una suma de maniobras, técnicas diagnósticas y métodos de aplicación que requieren de continuo aprendizaje y mucha práctica.

Así se producen esos sonidos armónicos que crean un balance energético y modifican las ondas cerebrales que favorecen los estados de relajación y meditación. El efecto sonoro que se produce se asemeja a un mantra que penetra en los más profundo de la persona, llegando a actuar a nivel celular. El objetivo de estos masajes es lograr el equilibrio de los planos físico, mental y emocional.

Descubre más artículos como este aquí:  Terapias holísticas mente y cuerpo

Cuencos tibetanos y beneficios

Entre los beneficios que nos llega a proporcionar la terapia del sonido podemos enumerar los siguientes:

  1. Son instrumentos de curación, de relajación y de meditación. Mediante ellos conseguimos restablecer la vibración saludable de nuestro organismo en los cuatro niveles: físico, mental, emocional y espiritual.
  • Resultan efectivos para equilibrar los chakras y llegar a dirigir la conciencia desde un estado de caos y estrés hacía un estado de paz y relajación. Estos últimos inducen a la autosanación, viajes a estados místicos y la elevación de nuestra frecuencia vibratoria.
  • Se experimentan grandes cambios interiores, mayor claridad mental, mayor nivel de concentración, desarrollo de la intuición; consiguiendo una persona más centrada, productiva, feliz, equilibrada y con sentimiento de paz consigo mismo.
  • Nos ayudan a entrar en nuestro interior, resonar con nuestra conciencia y con el yo superior, logrando una relajación profunda y experimentando la paz y la serenidad.
  • También tiene efectos en el plano físico, por ejemplo, nos ayuda a recargar el sistema energético para ser capaces de superar esos estados de ansiedad, angustia , estrés, y en general sentimientos negativos que generan bloqueos y transformarlos en paz y serenidad.

Meditación con la terapia del sonido 

La meditacion con cuencos tibetanos se basa en el principio de resonancia, por el cuál, toda vibración intensa contagia a otra más débil, o dicho de otra forma, la vibración armónica, contagia a la no saludable.

Durante la terapia, el paciente se tumba en la camilla, cierra los ojos, se relaja y deja la mente en blanco dejando que sea el sonido lo único que se apodere de él.

Los sonidos que envuelven al paciente son puros, intensos y llegan a hechizar a la persona que vive la experiencia, llevándolo a vivir una experiencia tan mágica que hasta ahora nadie ha sido capaz de explicar con palabras.

Estos tonos tienen gran efecto en nuestro cerebro, llegan a modificar las ondas y lleva al paciente al mismo estado que cuando se está dormido, así el terapeuta suministra desde el exterior vibraciones que le ayudan al paciente a superar bloqueos y miedos, y llevarle a un estado de calma mental y relajación física.

El paciente encuentra el estado de relajación profunda, logrando desprenderse de los problemas del día a día y conectarse consigo mismo y sentir las sensaciones que las vibraciones sonoras provocan en nuestro organismo.

Existen diversas técnicas empleadas con el uso de los cuencos, desde los terapeutas que emplean un único cuenco hasta aquellos que emplean más de 15 cuencos de diferentes tamaños.

Desde las técnicas que se practican sobre uno mismo, hasta aquellas que se realizan en terapias grupales, o las que simplemente se escuchan.

Sonidos, relación con los chakras y fabricación

Cada persona tiene una manera única y personal de llegar a cada armónico, por lo que es importante aprender a descubrirlo, a escucharlo o sentirlo para luego poder respetarlo.

Para aprender a trabajar con los sonidos, es recomendable comenzar a trabajar con un sonido, familiarizarse, ver los efectos que nos produce durante unos días y posteriormente trabajar con uno sonido distinto y así, hasta pasar por los diferentes tonos.

Os invitamos a leer esta entrevista: Cuencos tibetanos para embarazadas – Mami Soul

Habiéndose familiarizado con cada uno de los tonos por separado, es factible comenzar a trabajar con dos o tres sonidos al mismo tiempo. Los importante de todo esto es intentar vivir el sonido desde la consciencia, sentirlo profundamente y comprometerse con lo que se está escuchando.

Relación nota-tono y chakra:

cuencos tibetanos chakra

En relación a su fabricación, los cuencos tibetanos se fraguan con una aleación de siete metales y cada uno de estos metales simboliza un planeta y un día de la semana:

cuencos tibetanos cuarzo

Para potenciar sus beneficios, se han de fabricar en luna llena; ya que la luna llena es un día mágico, donde los ciclos se completan, se abren las puertas hacia el futuro y de máxima fuerza.


Gracias a la gran riqueza en armónicos que nos ofrecen los cuencos tibetanos, obtenemos en ellos grandes cualidades sanadoras.

Mediante un intenso y continuo sonido la persona llega a introducirse en un estado de relajación y meditación.

A través de la relajación se consigue liberar esas emociones negativas, los pensamientos turbulentos, reducimos el estrés, equilibramos el cuerpo, la mente, las emociones, y armonizamos los chakras.

Todo esto se puede emplear como el canal que nos llevará a obtener la apertura de la conciencia  y nos llevará a vivir una experiencia superior.

¿Cuál es el origen e historia de la terapia del sonido?

Los cuencos tibetanos tienen su origen en los Himalayas, donde desde tiempos remotos, los lamas y los chamanes del Tibet fabrican estos cuencos metálicos especiales, que según el gran maestro tibetano Gwalwa Karmaza, emiten el sonido del vacío que representa el sonido del universo en su manifestación.

Tradicionalmente, estos cuencos se utilizaban para la meditación, pero pronto se percataron que también eran eficaces en la sanación de ciertas dolencias de cuerpo y de la mente, y que haciendo uso de ellas, se llevaba a las personas a vivir en un estado mental de bienestar y relajación.

Para conseguir los efectos deseados, los monjes del Tibet golpeaban y frotaban con una baqueta de madera los cuencos.

Los sonidos variaban dependiendo de la maestría con la que se manejaba dicha baqueta y de la forma, espesor y composición metálica del recipiente. Empleaban ritos para que estos produjesen una gama de sonidos totalmente armónicos que inundasen el habitáculo.

Artículos relacionados: Terapias holísticas mente y cuerpo

Muchos de los fracasos vitales fueron de la gente que no se dio cuenta de lo cerca que estaba del éxito cuando se rindieron. Thomas A. Edison

MEDITACIÓN CON CUENCOS TIBETANOS

Nuestra Puntuación

Dejar una respuesta