tarot

El Tarot, no es solo un método adivinatorio, el Tarot es un camino iniciático en el que sus 22 arcanos mayores son arquetípicos de cada etapa del camino, quizá sea la herramienta que andabas buscando, cuando menos te proporcionara una nueva información sobre lo que esconde cada una de estas 22 cartas.

Los 22 arquetipos del camino espiritual del Tarot

El Loco (Arcano 0): se lanza hacia lo desconocido,  no tiene miedo sino la impaciencia típica de un niño. Representa el camino de aprendizaje que todo humano debe realizar para su evolución espiritual en el mundo de la materia.

El Mago (Arcano I): Cuando iniciamos nuestro viaje espiritual, al encarnar, nos son dadas una serie de herramientas, de talentos.  Será nuestro trabajo descubrirlos y aprender a emplearlos. El Mago, cual alquimista, trabaja con elementos materiales para convertirlos en espiritualidad.

La Sacerdotisa (Arcano II): se nos presenta como una misteriosa mujer. Ha adquirido todos los conocimientos que se requieren, gestadora de proyectos, madre virginal, su sabiduría no es terrenal.

La Emperatriz (Arcano III): representa el don de crear. Es la parte femenina más expansiva, un fuego en su interior consigue dar forma a todo lo que toca, la inteligencia guía sus pasos.

El Emperador (Arcano IV): fuerte y seguro de sí mismo, representa el orden y la materia, las leyes, la masculinidad.

El Sumo Sacerdote (Arcano V): es un mediador entre lo divino y lo humano y nos aporta el ideal de alcanzar una nueva dimensión. Arquetipo de mentores, profesores…

Los Enamorados (Arcano VI): nos marcan una nueva enseñanza, elegir siempre el camino que tenga corazón, y la cooperación entre semejantes.

El Carro (Arcano VII): a estas alturas del camino, el ser, aunque joven, ya conoce la sabiduría necesaria para emprender una vida con sentido, le sobra ímpetu pero le falta experiencia, aún no ha aprendido a dominar sus pasiones.

La Fuerza (Arcano VIII): nos recuerda que nuestra fortaleza interior es siempre más poderosa que nuestros vicios, que podemos domarlos, controlarlos, canalizarlos.

El Ermitaño (Arcano IX): ¿Qué sería de un camino espiritual sin crisis existenciales? ¿Sin la noche oscura del alma? A lo largo de la vida necesitamos momentos de soledad para averiguar hacia dónde nos encaminamos.

La Rueda de la Fortuna (Arcano X): nos recuerda lo cíclico de la vida. Nos enseña a no aferrarnos a circunstancias porque estas volverán a cambiar.

La Justicia (Arcano XI): nos recuerda que cada uno de nuestros actos tiene sus consecuencias.

El Colgado (Arcano XII): nos invita a examinar aquello que aún no hemos decidido soltar, aquello que nos pesa tanto que no nos permite seguir avanzando.

La Muerte (Arcano XIII): llega el momento de renunciar a aquello que creías que eras, a aquello que construiste, sólo así podrás renacer de nuevo, sólo así podrás encontrar tu propio camino.

La Templanza (Arcano XIV): El nuevo ser emerge más maduro, más sabio. Opta por el camino del medio, el de la amabilidad, el del equilibrio, lejos de las respuestas automáticas del ego.

El Diablo (Arcano XV):  en cualquier camino que se precie, tiene que aparecer la tentación, es la prueba que debemos superar para saber si realmente hemos superado las trampas del ego,

La Torre (Arcano XVI): llega como un gran estallido de energía que produce cambio drástico en nuestras vidas. Proyectos que se desvanecen porque no son lo que pensábamos que eran, una prueba y una oportunidad más de sacar de nuestra vida lo que no es VERDAD

La Estrella (Arcano XVII): aparecerá para mostrarnos nuevas oportunidades, ilusiones y proyectos que se pueden cumplir pronto, representa a la suerte, a lo no planeado y sin embargo perfecto para nosotros en ese momento.

La Luna (Arcano XVIII): es la voz de nuestra intuición, de nuestro inconsciente, nos invita a revisar de forma profunda y sincera lo que está sucediendo en nuestra vida.

El Sol (Arcano XIX): su energía opuesta, nos ilumina y nos da calor para que obtengamos la realización en cualquier ámbito. Nos invita al disfrute del éxito generado y merecido para continuar nuestro camino con energías renovadas.

El Juicio (Arcano XX): última llamada, último cuestionamiento, ¿estamos desarrollando nuestra misión personal? Es el momento de demostrarlo, es el momento de SER quienes hemos venido a SER

El Mundo (Arcano XXI), simboliza la culminación de este camino espiritual, un final  que disfrutar en plenitud, en propósito….

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