juego de la oca

Y sin abandonar la rima os diré que tampoco me he vuelto loca…

Todos conocemos el juego de la oca, pero ¿de verdad conocemos lo que encierra? Porque lo cierto es que después de leer este post no te quedará ninguna duda de que se trata de un juego iniciático, del camino que concluye sólo cuando hemos vencido los obstáculos que debemos superar para nuestra evolución, no importa la de veces que tengamos que volver a empezar…

Como todo camino iniciático el simbolismo es utilizado continuamente y ninguna de las casillas relevantes de este juego escapa a esto, ni tampoco la posición que ocupa.

La numerología en este “juego” desempeña un papel fundamental, emparejando las casillas con dos caminos más que el ser humano ha utilizado para su crecimiento espiritual, el Tarot y el Camino de Santiago.

LA ESPIRAL. El recorrido que debemos seguir es una espiral, un símbolo del ciclo nacimiento, muerte, renacimiento.

Ha sido infinidad de veces utilizado para simbolizar el camino que debe recorrer el alma para su liberación.

LAS OCAS. ¿Y por qué las ocas? Desde luego no es por la rima, aunque en español tenemos esa suerte…

La Oca, en general los ánades, simbolizan en las culturas más antiguas el ciclo de nacimiento/muerte (de nuevo) y se decía de ellas que eran guías divinas para aconsejar a los humanos, además de ser las encargadas de llevar el alma al más allá tras la muerte física.

Ha sido utilizada como guardiana de los hogares al ser un animal muy escandaloso ante presencias ajenas.

En el camino de Santiago encontramos muchas poblaciones que contienen el nombre de esta ave.

Pero además la forma en la que están situadas en el tablero es muy significativa.

No sólo la encontramos al principio y al final del camino sino que está totalmente asociada a dos números mágicos, el 7 y el 9.

El 1, la primera casilla, es el número de la unidad.

Encontramos 7 casillas con ocas, la 9, 18, 27, 36, 45, 54, y 63, con los 7 primeros múltiplos de 9. El 7 representa el poder espiritual.

¿Dónde están colocadas las demás ocas? En las casillas: 5, 14, 23, 32, 41, 50,59, todas ellas en numerología (reducir los dígitos hasta que nos quede uno solo) dan 5.

El 5 representa a la inteligencia. Es un símbolo de lo sagrado, la salud, el intelecto, los sentidos corporales, los dedos de cada extremidad y la luz.

El 9 representa la perfección y el final del ciclo, la casilla 63.

Así vamos viendo que para alcanzar la perfección, para atravesar la espiral que nos conecte con lo divino y que libere nuestra alma hay que utilizar de forma sagrada la inteligencia y la espiritualidad.

Evidentemente para que esto ocurra, al igual que en la vida, en el camino vamos a encontrar las oportunidades necesarias de aprendizaje, a veces con la suerte de cara y otras con obstáculos, que deberemos trascender tras haber asimilado lo que tienen que enseñarnos. Veámoslos.

EL PUENTE: Para atravesar los ríos que nos impiden avanzar tendremos que encontrar un puente.

Es un símbolo de unión, y aparece en la casilla número 6 (en el tarot, la carta número 6 es la de los amantes, la unión del masculino y el femenino).

¿Querrá decirnos el juego de la Oca que avanzaremos más rápido si actuamos desde la unión de nuestras partes opuestas?

LA POSADA: Hay que posar… no podemos pretender ir asimilando aprendizajes si no paramos un poco a posarlos, así, el juego nos obliga a estar dos turnos sin jugar, pues necesitamos descansar y también, por qué no, disfrutar de un buen vino con otros peregrinos.

LOS DADOS: Situados en las casillas 26 y 53, ambas en numerología, corresponden al 8, al número de la Justicia Divina (la carta 8 del Tarot es la Justicia).

El hecho de que estén situadas en estas casillas nos informa de que las “casualidades” que nos catapultan bien al éxito, bien al fracaso, no son tales, sino que están orquestadas por la divinidad de forma justa.

EL POZO: Representa las caídas que es más que probable que tengamos, y la necesidad social que como humanos necesitamos, allí permaneceremos hasta que alguien se detenga a sacarnos.

EL LABERINTO: Situado en la casilla 42 (6 en numerología) nos vuelve a hablar de armonizar los opuestos.

El laberinto simboliza la superación de una prueba, la vida y el camino hasta llegar al centro, Dios.

Es el paso a través de la oscuridad para llegar a la luz, la superación de la ignorancia para adquirir el conocimiento, la victoria de la inteligencia sobre el instinto.

Si hemos caído aquí, aún no estamos listos para avanzar y el juego nos obliga a retroceder a la casilla 30 ( 3 en numerología el equilibrio, la Trinidad, padre-madre-hijo)

LA CARCEL: Es evidente que por la ley de causa y efecto, para alcanzar la liberación del alma hay que “pagar nuestras deudas”.

Lo curioso es que está situada en la casilla 52 (7 en numerología, representando el poder espiritual) y que nos obliga a permanecer 3 turnos sin jugar de la misma manera que Jesús, Mitra y Osiris, tardaron 3 días hasta su resurrección.

LA MUERTE: Situada en la casilla 58 encontramos que 5+8 suman 13, el número que tiene la carta de la muerte en el tarot.

Pero esta casilla no nos saca del juego, sólo nos dice que no estamos listos para alcanzar la liberación, que debemos volver a empezar, las veces que sea necesario…

 

 

 

 

 

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