alimentacion conscienteLa alimentación consciente, o mindfoodness, es mindfulness aplicado a la alimentación. Se trata de desconectar el piloto automático con el que solemos comer aprendiendo a comer desde un estado de atención plena.

Además de disfrutar infinitamente de los alimentos que ingerimos, esta técnica nos permite conectar con nuestro propio cuerpo y hacernos conscientes de las señales que este nos proporciona respecto a nuestras necesidades reales. Mediante la alimentación consciente encontramos en nosotros mismos la respuesta a la pregunta de cuánto y qué debemos comer.

Como es lógico esto repercutirá de forma muy positiva en nuestra salud y en nuestra figura.

La práctica de esta técnica nos ayudará a distinguir cuándo comemos por ansiedad, por aburrimiento, para tomarnos un descanso haciéndonos de este modo más conscientes también de nuestros estados internos, que evidentemente no son sanados por la ingestión de alimentos aunque pueda parecérnoslo.

CÓMO PRACTICARLA:

  • Antes de ingerir cualquier alimento pregúntate, ¿verdaderamente necesito comer?, ¿o es sólo que estoy aburrido? ¿ansioso? ¿tengo hambre de acontecimientos, de amor, de compañía…?¿estoy buscando darme un placer o necesito comida para funcionar?
  • Como dice la canción del verano….DES-PA-CI-TO… Aprender a masticar despacio tiene innumerables beneficios, somos mucho más conscientes de los sabores, lo que nos produce un mayor placer, trituramos mejor los alimentos con lo que hacemos trabajar menos a nuestro sistema digestivo, y nos saciamos antes (las señales de saciedad y satisfacción se activan a los 20 minutos de comenzar a comer)
  • Evita las distracciones mientras estás comiendo, si estamos hablando, leyendo o contestando un mensaje estamos quitando la consciencia de la comida y evitará que aparezca la sensación de saciedad, además de perdernos el disfrute (¿a que no se nos ocurre hacer esas cosas cuando practicamos sexo?)
  • Come también con el olfato, disfruta de los aromas, toma un bocado y dale vueltas en la boca. Detecta todos los ingredientes y especias. Mastica lentamente hasta tragar, observa cuánto dura el sabor en tu boca.
  • Elimina el listado de alimentos prohibidos. El problema no es lo que comes sino la cantidad que comes, cómo lo comes y por qué lo comes. La prohibición sólo aumenta la tentación de ingerirlos, nos provoca hambre “mental” y aumenta nuestra ansiedad
  • Come la cantidad adecuada o suficiente. Los expertos en alimentación consciente recomiendan que cuando nos sintamos llenos en un 80% bebamos un poco de agua, tomemos dos bocados más y dejemos de comer
  • No seas demasiado intransigente contigo mismo, observa lo que te pasa, los mensajes de tu mente, las veces que comes distraído e inconsciente como si fueras un observador, no te juzgues, ni te etiquetes, es solo una cuestión de práctica, llevas toda la vida sin prestar atención al momento de la comida, es normal que al principio te cueste. Al final del artículo te propondremos unos ejercicios para ir adquiriendo este hábito paulatinamente.
  • Sé consciente del origen y el largo camino que ha realizado el alimento que vas a ingerir hasta llegar a tu plato y experimenta gratitud hacia todos los seres que han hecho posible que esos alimentos estén allí presentes: plantas, animales, personas…

Trucos para iniciarte en la alimentación consciente:

  1. Meditación del tenedor vacío: Soltar el tenedor entre bocado y bocado. Esperar hasta que no quede más comida en la boca antes de volver a pinchar otra porción.
  2. Hoy permanece presente al menos los 3 primeros bocados y/o los 3 primeros sorbos al empezar a comer o beber.
  3. Antes de comer para unos segundos y evalúa tu hambre estomacal, valorándola de 0 a 10. Vuelve a evaluar tu nivel de hambre cuando quede la mitad de comida en tu plato, sé muy consciente de las señales que envía tu estómago.
  4. Haz una pausa antes de comenzar a comer y observa cada alimento del plato, comiendo con el resto de sentidos antes de probar bocado: fíjate en los colores, formas, texturas, inhala los aromas que destila intentando descubrir sus ingredientes, toca lo que sea posible o imagina que lo tocas anticipando las texturas que vas a descubrir en tu boca, escucha el sonido que se produce al partirlos…
  5. Siente la gratitud hacia todos los seres que han hecho posible que esos alimentos estén allí presentes: plantas, animales, personas… así como a la propia vida por permitirte llevarlos a tu mesa.
  6. Mastica un bocado de la comida entre 15 y 30 veces. Enfoca la atención en lo que ocurre en nuestra boca cuando masticas de ese modo, nota las diferencias entre comer así y de modo normal.

¡Buen provecho!

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