color del auraEl aura es el campo de energía que desprende nuestro cuerpo y se encuentra alrededor de nuestro cuerpo físico en forma de óvalo.  >> Aprende a proteger tu aura >>

Está formado por varias capas, cada una de un color, y es el color dominante el que nos define como seres espirituales, aunque la combinación de colores va cambiando a lo largo de nuestra vida según las circunstancias.

Percibir el color del aura no resulta sencillo para todas las personas, aunque con práctica es perfectamente factible.

Os proponemos un ejercicio usando nuestra visión periférica.

Durante unos días nos familiarizaremos con la energía que desprenden tus manos.

Elige un lugar tranquilo donde sentarte, puedes ponerte música de meditación y algún incienso si eso te ayuda a relajarte.

Cerraremos los ojos y respiraremos profundamente, aspirando por la nariz y expulsando el aire por la boca, de forma pausada y repitiéndolo 10 veces o hasta que nos sintamos totalmente relajados.

Colocamos las manos con las palmas enfrentadas a una distancia de 30 cm una de la otra durante 3 minutos aproximadamente, y después las juntaremos un poco para que estén a unos 20 cm, mantenemos otros 3 minutos y las juntamos a 10 cm, y hacemos lo mismo hasta los 5 cm.

Notaremos que la temperatura de las manos sube ligeramente, y también sentiremos una pequeña presión, es la energía del aura que empezamos a percibir.

Repetiremos este ejercicio todos los días hasta que notemos claramente estos cambios, y podremos pasar a la siguiente fase, para la que necesitaremos una cartulina blanca y otra negra.

Colocamos una de las manos, la que elijamos, a unos 10-30-cm encima de una de las cartulinas.

Fijamos nuestra vista en un punto concreto de la mano, por ejemplo el nudillo del dedo corazón, que es el punto central.

Aunque nuestra vista permanezca fija ahí, como si quisiéramos mirar a través de la mano, atenderemos a nuestra visión periférica, es decir, lo que vemos alrededor de ese punto central, concretamente el contorno de la mano.

El primer día lo haremos solamente durante 2 minutos: 1 minuto miraremos para la primera cartulina, después reposaremos unos segundos, y después haremos otro minuto con la cartulina del otro color.

Repetiremos este ejercicio todos los días, y a medida que nos sintamos cómodos podemos aumentar un poco el tiempo de exposición, pero sin excedernos para no dañar la vista.

Seguiremos practicando hasta que podamos ver los colores del aura, principalmente veremos uno, que es el dominante.

¿QUÉ DICE DE TI EL COLOR PREDOMINANTE DE TU AURA?


Rojo: Indica que la persona es emprendedora dinámica y competitiva.  Alguien que desea ser la primera en todo lo que hace y que disfruta demostrando una actitud innovadora.

 Se trata de un líder nato que odia seguir los pasos de los demás,  disfruta manteniéndose activa y vive las cosas apasionadamente.

El rojo claro indica a alguien que ama la vida, sin embargo un rojo turbio o apagado indica irá y resentimiento.


Naranja: las personas en cuya aura domina el color naranja son personas muy positivas y confiadas.

Caminan con paso firme por la vida con la seguridad de que las cosas le van bien, muy capacitadas para superar los problemas y para aprender algo de ellos.

Mantiene buenas relaciones sociales al poseer el calor y entusiasmo necesarios para sacar lo mejor de ellas.

Cuando el  naranja es demasiado intenso indica que la persona está resentida y es muy susceptible.


 Verde: el aura verde clara indica que es una persona cariñosa y afectuosa qué desea crear armonía en los demás a veces, esto puede hacer que se muestre demasiado deseosa de agradar para que todo el mundo sea feliz.

Disfruta de la Naturaleza para sentirse sana, suele sentir afinidad especial hacia los animales y buena comunicación con ellos.

Poseen dotes de curación naturales y posiblemente practiquen alguna forma de sanación.

  • El verde intenso indica qué se trata de una persona testaruda que se resiste al cambio.
  • El verde oscuro y turbio pertenece a personas celosas y posesivas.

 Amarillo: las personas cuya aura es color amarillo son predominantemente mentales, disfrutan utilizando su cerebro para confrontar ideas y conceptos.

Es una persona muy agradable como compañía y necesita relacionarse con los demás para poder expresar sus ideas.

El amarillo limón indica que es una persona muy testaruda que cree llevar siempre la razón.

Un amarillo oscuro indica que es una persona que no siempre dice la verdad.


Rosa: son personas instintivamente amables, serviciales y cariñosas, les gustan especialmente los animales y los niños, sintiéndose particularmente atraídos hacia ellos por si inocencia y vulnerabilidad.

Son pacificadores natos que no suelen enfadarse con quién les rodea.

Un rosa pálido y desvanecido puede indicar que se ha entregado en exceso a los demás. Un rosa intenso indica que se deja llevar por sus emociones y puede ser muy sentimental.


Azul: idealistas con fuertes creencias sobre el bien y el mal.

 Tratan de hacer todo lo posible por vivir siguiendo esas reglas éticas.

Son buscadores de conocimiento espiritual aunque lo apliquen ligeramente, poseen dotes para la sanación.

 El azul intenso y profundo significa que ha encontrado el camino correcto en la vida y que está viviendo según el propósito marcado.

El azul oscuro y sucio indica que es una persona conservadora con mucho miedo al cambio


Morado: personas con fuerte propósito espiritual, que, a menudo tienen alguna capacidad psíquica aunque no sean conscientes de ello.

Son personas humanitarias, muy preocupadas por los demás aunque sean desconocidos.

El morado claro indica la existencia de una fuerte capacidad psíquica, mientras que uno más pálido indica que es una persona intuitiva.


Blanco: una persona con el aura blanca, algo poco común, es una persona que ha evolucionado espiritualmente y guarda una estrecha conexión con lo divino.

Es tan humanitaria que, a veces, puede parecer que no es de verdad, es probable que trabaje con personas desfavorecidas sintiéndose muy desdichada si se ha rodeado solo de cosas materiales.

Un aura de color blanco turbio, indica que es una persona que le cuesta entrar en contacto con los demás.

Un blanco muy pálido indicaría una persona que vive en su propio mundo y permanece apartada de la realidad física que le rodea.


Oro: también difícil de encontrar, una persona con el aura dorada posee un enorme potencial y la capacidad de cambiar el mundo que le rodea, goza de un profundo sentido de espiritualidad y de cualidades visionarias.

Un aura dorada turbia, indica que posee una fuerte inclinación materialista y un enorme deseo de ostentar el poder.


Gris: se trata de personas que desean mantener un perfil bajo y no quieren destacar por encima de los demás.

Son personas adaptables, dispuestas a sacrificarse, dejando que los demás le impongan sus propias ideas y necesidades.

Un gris turbio nos indica que la persona puede sentirse resentida por haber sido dada de lado y porque los demás le hacen sombra.


 Marrón: un aura marrón intensa nos indica una persona práctica, con los pies en la tierra y una fuerte conexión con la naturaleza.

Disfruta trabajando al aire libre o con plantas.

El marrón rojizo nos indica una persona que le gusta cuidar de los demás, mientras que si el marrón es turbio nos encontramos con una persona muy materialista.


Negro: normalmente indica una persona que desea ocultarse del mundo y que ha extendido un manto protector de invisibilidad.

Un aura negra tanto si es completamente negra, como si hay venas negras de otro color, también puede indicar que es una persona que está físicamente agotada y necesita mucho descanso

Un negro denso y espeso puede sugerir que está que esa persona está muy necesitada y toma grandes cantidades de energía de los demás.


Esperamos vuestros comentarios tras la práctica.

Namasté.

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