La naturaleza de cada ser humano: Fábula de la Rana y el Escorpión

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ranaDesde siempre nos han contado cuentos o fábulas que encerraban una enseñanza dentro de una historia, la famosa moraleja. Además ¿recordáis cómo nos repetían: lo importante es la moraleja que esconde la historia!? Por lo general, los animales eran los protagonistas, y sea ese el motivo o el nerviosismo que te generaba el “acordaros de la moraleja”, la conclusión se te quedaba grabada y además entendías que lo que habías escuchado era algo más que un cuento para el entretenimiento, se trataba de una enseñanza.

Hoy tenemos la clásica fábula de la rana y el escorpión, ¿Qué os sugiere esta historia?

“Fábula de la Rana y el Escorpión”

Cuenta la fábula que a orillas de un río vivía una rana muy buena y generosa. Todos los inviernos, cuando llegaba la época de las lluvias, ella se prestaba a ayudar a aquellos animales que se encontraban en apuros para cruzar el río.

Cierto día, se le acercó un escorpión y le suplicó que le ayudase a cruzar el río, que él, por sí sólo no podía puesto que no sabía nadar. La rana, que tenía mucha escuela por todo lo aprendido durante su vida: desencantos, engaños, etc. tenía muy clara su respuesta: ¿Qué te ayude a cruzar el río sobre mi espalda? ¿Estás loco? Te conozco desde hace tiempo y sé que en cuanto tengas oportunidad, me inyectarás tu veneno y esto será letal para mí.

Al escuchar esto, el escorpión se molestó y le replicó: “No digas tonterías. ¿Cómo te voy a picar? Si lo hago yo también moriré, ¿No ves que no sé nadar? No es justo que por haber obrado como me manda mi naturaleza para sobrevivir, se me juzgue y no se me trate como uno más. Siempre estamos con los estereotipos.”

La rana se negó en un principio, pero acabó por ser convencida por las palabras del escorpión y cedió a ayudarle a atravesar el río. Comenzaron a pasar el río sin ninguna controversia, de hecho, la rana nadaba cómoda y mientras cruzaba iba reflexionando: ¡Qué tonta soy, mira que he dudado de las palabras del escorpión, cuando realmente no es tan malo, igual ha cambiado!

A mitad del río, en lo más profundo, la rana sintió un dolor agudo y empezó a notar que algo raro le pasaba.. el escorpión le había inyectado su aguijón y el veneno se estaba extendiendo. Sus fuerzas comenzaron a fallar y finalmente comenzó a hundirse. En este momento, mientras era consciente de que se estaba muriendo y con las pocas fuerzas que le quedaban, grito al escorpión:

“Lo sabía, sabía que no podía confiar en ti, pero ¿por qué lo has hecho si me habías prometido lo contrario?

A esto el escorpión respondió: No he podido evitarlo, esta es mi naturaleza 

Así la rana y el escorpión fueron desapareciendo lentamente en el río.

¿Qué os sugiere esta historia? ¿Qué podemos aprender de ella?¿cuántas veces nos hemos visto involucrados en una situación parecida? ¿En cuántas ocasiones nos hemos creído juramentos, promesas o historias de aquellos cuyos antecedentes nos han hecho mal y nos han estado intentando convencer?

Esto no significa que la gente no se equivoque, que no se puedan modificar acciones, etc, pero está claro que hay algo en nosotros más fuerte que esas intenciones declaradas y tarde o temprano saldrá a la luz. Se puede estar controlando u ocultando su verdadera naturaleza para conseguir algo, pero llegará el día que como el escorpión, su esencia volverá a asomar la cabeza.

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