meditacion anclaje

Que la madre tierra está pidiendo ayuda, es evidente, que estamos recibiendo nuevas frecuencias cósmicas es todavía más palpable, sentimos que nuestro sistema energético con sus manifestaciones en nuestro cuerpo físico, necesita un reajuste…

Os proponemos una poderosa meditación para ayudar en el proceso, para convertirnos en canales y anclar esa nueva energía en nuestra tierra herida y de paso equilibrar y sanar nuestro propio sistema energético.

Poderosa meditación para anclar la nueva energía

Es un ejercicio para realizar en la naturaleza, un jardín, un parque, lo que tengamos más a mano.

Buscaremos un árbol con el que nos sintamos conectados, le pediremos permiso para conectarnos a través de él con la Madre Tierra, si sentimos rechazo podemos tocar cualquier otro ya que todos están conectados con la Madre Tierra.

Una vez nos abrazamos al árbol o le ponemos las manos, nos descalzamos, cerramos los ojos y empezamos a visualizar como de nuestras plantas de los pies empiezan a brotar firmes raíces que descienden hasta que se conectan con el diamante del nucleo de la Madre Tierra.

Cuando nos sintamos conectados, visualizamos y sentimos como a través de estas raíces nos sube una energía que llegará hasta las plantas de nuestros pies, que poco a poco nos va subiendo hasta el primer chakra, el chakra raíz, que vibra en un intenso color rojo. Visualizaremos como gira la rueda (chakra) en color rojo haciéndose grande hasta cubrir nuestro cuerpo entero.

Sentimos la fuerza vital que nos transmite la Tierra, nos sentimos anclados a ella, nos sentimos empoderados, llenos de recursos.

Sentimos ascender la energía hasta el segundo chakra, el chakra sexual. La energía adquiere un energético color naranja que va girando y creciendo hasta que todo nuestro cuerpo adquiere este color.

Sentimos la fuerza de la creatividad, la energía sexual, la alegría fluyendo con el cambio, nuestro mundo emocional como un aliado que nos permite conectarnos con los demás.

La energía llega ahora al tercer chakra, el plexo solar, y nos inunda de un radiante color amarillo. Nos encontramos en el lugar donde reside nuestro poder personal, la voluntad para llevar a cabo nuestras acciones.

A continuación sentimos llegar la energía al cuarto chakra, el cardíaco, llenándonos de luz rosada. Nuestro corazón se ensancha, sentimos la energía del amor incondicional sanándolo todo, sentimos como a medida que gira la rueda, energizada, nuestro amor por todo se expande.

La energía continua su ascenso hasta el quinto chakra, la garganta, que nos llana de una luz color azul, que nos invita a la expresión de nuestra esencia, de nuestra verdad, expresada con el amor que anclamos en nuestro chakra corazón, que nos hace libres, íntegros…

La energía ha alcanzado el sexto chakra, situado en el tercer ojo, el azul vibrante se torna índigo, profundo, limpiándonos de todo aquello que nos impida conectar con nuestra visión.

La energía que recogimos del núcleo de la tierra ha alcanzado el séptimo chakra, el chakra corona, una luz de color blanco nos envuelve por completo, sentimos la conexión total con todo lo que existe, con lo que no podemos ver pero que empezamos a sentir.

En este momento hemos conectado tierra y cielo a través nuestros cuerpos, somos canal.

Ahora un rayo dorado penetra a través de este chakra corona, recibimos de él las nuevas frecuencias energéticas que necesitan ser ancladas en la tierra.

Sentimos como purifica, y dota de una nueva sabiduría conforme va descendiendo lentamente por nuestros 7 chakras, hasta alcanzar el núcleo de la tierra a través de las raíces que visualizamos en nuestros pies.

Permanecemos en esta conexión el tiempo deseado.

Una vez acabado damos gracias al árbol, a la Madre Tierra, y la energía divina, por el trabajo realizado.

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